31 de mayo de 2009

domingos, migrañas y palabras

domingo por la mañana de migraña...
como odio las migrañas... los domingos por las mañanas un poquito mas. anoche estuve leyendo a sylvia, ya casi los últimos poemas, en los que se intuye el final... no entiendo como nadie se dio cuenta, aunque lo mas probable es que las señales solo sean visibles una vez conoces la historia... complicado separar las cosas...
complicado no leer entrelíneas buscando las claves que ya tenemos, pero eso es hacer trampas, no?
hay palabras que al leerlas creemos que son nuestras, aunque quizás solo sea nuestra imaginación, tan amiga de hacernos creer lo que queremos creer en cada momento. pero entre línea y línea no podemos evitar intentar vislumbrar algo que quizás no tenga nada que ver con lo que querríamos intuir...
no sé porque esta noche me he acordado de aquel poema que no era para mi... de la niña de caramelo que desenvolvía un corazón... quizás porque de recuerdo sigo teniendo aquel dibujo al pastel colgado en el dormitorio... para que no te olvides de que las cosas no son siempre como te gustaría creer...

2 comentarios:

  1. cuanto siento que estés así, niña... espero que este domingo que ha empezado sin migraña acabe sin ella.
    pues sí, hay cosas que solo te parecen obvias cuando dispones de la información. la historia de sylvia es tan triste... está en lista de espera, pero tengo que escoger el momento. ya sabes que ese tipo de lecturas te dejan tocada.
    tendemos a creer lo que queremos creer, aún con la certeza de que es falso. eso es un mecanismo de defensa de la mente. ver la realidad con nuestro propio filtro para poder soportarla... cuando leemos palabras que nos conmueven es inevitable identificarse con ellas, pensar que las has escrito tú o las han escrito para ti aunque para nada sea así. forma parte del mismo proceso.
    yo también tengo que recordarme de vez en cuando que las cosas no son siempre como me gustaría creer. hay engaños preciosos pero que luego pasan factura. es mejor no perder la perspectiva... al menos no del todo.
    muchos besos preciosa. y mejórate!!!

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  2. Te estaba escribiendo por el otro lado pero me he liado mucho y todavía me queda por decir algo que dé un poco de sentido a lo que te quería explicar; ya sabes que, si paso mucho tiempo sin decirte nada, luego me embalo. Así que será mejor que lo deje para mañana, porque son las doce y veinte.
    Y ya sabes lo que me ataca oírte decir cosas de poetas suicidas...
    Lo d el síndrome de Sthendal se me ocurrió al pensar qué sentiría si viese contigo el Duomo, tengo fijación con estar allí, y me lo explicaras, como hiciste con ellas al ver el Guernica.
    Un beso, mi vida, mañana intentaré escribirte lo que hoy no he podido.

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